domingo, 30 de octubre de 2011

Kesia y sus "Quartos"

Una vez más, Madrid sirve como escenario y como punto de encuentro. Un centro musical emergente de talento en masa que fabrica y da a luz un sin fin de nuevas formas y sensaciones. Arte en estado puro, que supura sin remedio alguno, y se manifiesta arrollador allá a donde va. El capricho del arte, hace que cuatro personas encuentren juntas la manifestación palpable de una de sus formas y deseen deleitarse invocando en su idioma y con sus dones, la MAGIA de la música naciendo así Kesia & Quartet…. 

Kesia & Quartet en sala Heineken


Así es como presentaba el proyecto de Kesia & Quartet hace unos años. Surgió como un accidente, sin que nadie lo esperara. Nuestro segundo ensayo que en realidad fue un concierto, fue un momento mágico para todos. Fue tan sencillo que funcionase que creo que todos nos asustamos.
Fue este momento, este exacto momento cuando supimos que algo pasaba y no sabíamos qué…




Hasta hoy cada uno de los Quartet lo recordamos con muchísimo cariño.

La complicidad tanto en el escenario como fuera de el hacía que nos gustase estar juntos, tocar juntos, aunque fuese solo eso y solo nosotros. Recuerdo el día que vinieron 7 personas a bolo nuestro, 7 personas nada más!!! Cuando terminó el concierto, en vez de estar desilusionados nos gastamos el poco dinero que habíamos recaudado y nos tomamos algo juntos y lo celebramos como si acabásemos de ganar un disco de oro. Era mágico. Recorrimos en poco mas de 3 meses las salas más importantes de Madrid.


Fue todo un privilegio compartir escenario, horas y risas a vuestro lado, y espero que pronto podamos reunirnos de nuevo, para simplemente pasarlo en grande como siempre hacíamos.

sábado, 29 de octubre de 2011

Hoy hace un año...

Hoy hace un año desde que mi papá nos dejó.

Ha sido un tiempo muy difícil para nosotros, supongo que quien ha pasado por algo así sabe qué tipo de dificultades emocionales te puede traer la pérdida de un ser querido y tan importante en tu vida.

El caso es que hoy tan solo un año después y al mismo tiempo después de doce largos meses, el dolor y el tiempo parecen haber perdido noción o medida.

A la vez que siento el peso de estos meses como años en mi alma, siento como si fuese ayer mismo; Y al mismo tiempo que un gran dolor permanece por la pérdida de mi padre, siento una gran esperanza que alivia todo dolor, que responde toda pregunta ...Mi padre, está con Él.

Nada de lo que pudiera haber vivido a nuestro lado como padre, como marido, como hijo, como hermano, como tío, como amigo, se compara al increíble y maravilloso hecho de que no podría estar mejor; Al maravilloso hecho de que está con Jesús, aquel por quien vivió toda su vida, y a quien se la entregó cuando el cielo decidió que era su hora.

No puedo ni me atrevo a cuestionar a Dios en sus perfectos planes, sé que Él es conocedor de los tiempos, y de sus propósitos. Pero si en algún momento en toda confianza hablo con Jesús y mis lágrimas le preguntan por qué, Señor, ¿Por qué papá se fue? Señor, ¿Por qué tenemos que pasar por esto?... Una paz más grande de la que haya podido sentir nunca entra en mí, y cobran sentido todas las cosas: Que estamos aquí por un tiempo. Que una vida sin propósito está muerta. Que tengo un llamado en mi corazón. Que deseo vivir como papá lo hizo. Que deseo encontrar a Jesús un día cara a cara. Que Él es mi vida, mi aliento, mi fuerza, mi inspiración. Que no hay regalo más grande que encontrar a Jesús, que amarle, que conocerle, vivirle, sentirle.

Así como en un sueño mi padre me decía: No importa que yo esté muerto o vivo, o que tú estés muerta o viva. Lo importante es que los que estáis vivos tengáis el Espíritu de Cristo.

Hoy me digo a mí lo misma. Estoy de paso, y quiero vivir para Él, y para poder llevar con mi vida el mensaje, de que Jesús está ahí para todos, de que Él es el único camino.De que nada se compara a su amor.
Espero que los que ya creemos, no nos dejemos engañar por las cosas banales de la vida y olvidemos el verdadero significado del Amor de Dios. Porque si lo comprendemos seremos abrigo en el invierno, agua en el desierto, familia para quien no tiene. Madres, padres, hermanos, de quien lo necesite. Cobijo para el desabrigado, una mano para el solitario, un camino para el perdido y así un millón de manifestaciones físicas del Amor.
Si lo comprendemos, seremos esperanza para este mundo. Si lo olvidamos, el mundo está perdido.

Quiero aprovechar, para agradecer a TODOS, los que estuvieron a nuestro lado independientemente de la manera. A todos los que me ayudasteis a traer el cuerpo de mi papá a España. A todos los que con un abrazo, un mensaje, una llamada os hicisteis participasteis de mi dolor y ayudasteis a llevar la carga. A toda la familia, especialmente a Marisol que fue un brazo fuerte en quien agarrarnos (Dios te usó). A todos los amigos que estuvisteis ahí (algunos capaces de hacerme reír en los momentos más insospechados-Verdad Dani? Only you-).

A muchos que no eran amigos y se solidarizaron con nosotros convirtiéndose en ángeles :)
Gracias de corazón…

Hace un año que papá se fue con Dios, y tengo paz, mucha paz.



Gracias por leer esto



Kesia

martes, 14 de junio de 2011

Las puertas del dolor.


La primera es la puerta del sueño. La segunda es la puerta del olvido. La tercera es la puerta de la locura. La última puerta es la de la muerte...
Del libro El Nombre Del Viento.

lunes, 2 de mayo de 2011

Gracias...

Gracias por andar, gracias por sanar,
por enseñar, por escuchar, por perdonar.

Gracias por servir, gracias por soñar,
Por luchar, por limpiar.

Gracias por llorar, gracias por reír,
Por gritar, por callar.

Gracias por hablar, gracias por levantar,
Por resucitar, por construir, por derribar.

Gracias por pararte, gracias por mirarme,
Por venir, por morir, por esperar tu muerte.

Gracias por no negarte, Gracias por entenderlo,
Gracias, gracias, gracias por amarme.

Y por dejar que rasgaran tu piel, y por dejar que atravesaran tu costado,
Y por sangrar, sangrar de amor.

Gracias por llover tu gracia, Gracias por sembrar tu noticia.
Por desafiarme, por salvarme, por romperme, por restaurarme.

Gracias por hacerme entender, que no solo he de aceptar, si no comprometerme.

Gracias por ser mi salvador, pero ser también el Señor de mi vida.

Gracias por contestarme, por inspirarme, por cantarme hasta que duermo entre tus brazos.

Gracias niño desarmado y débil,
Gracias brazo fuerte,
Gracias brisa sutil.

Gracias mi CRISTO por vivir y por morir, gracias por resucitar, y prometer que volverás.

….gracias, gracias, gracias, gracias…………..

lunes, 14 de marzo de 2011

El Nombre Del Viento.

Hoy escribo para recomendaros un libro.
Un libro que me ha dejado enganchada, incluso después de empezar a leerme otro, creo estar leyendo El Nombre del Viento..
Aquí podéis leer el primer capítulo del libro.
Compradlo y leedlo porque estoy segura de que no os decepcionará..

Patrick Rothfuss - El nombre del viento

sábado, 26 de febrero de 2011

martes, 22 de febrero de 2011

Como duerme el amor...

Hay días en que el sol no sale para mí, es el viento el que azota mi cara y el frio agrieta mi piel.

Hay días en que las lágrimas bajan solas, y cede mi alma cansada de tanto peso y la esperanza no es más que una palabra que me agota por saber que me falta.

En días como hoy, tus ojos son el recuerdo de que no te tengo, una pesadilla más añadida a las que ya existen en mí. Un sueño roto, como una vasija decorada con los mejores trazos de amor y color que no llega nunca a tener dueño, antes bien es arrojada y pisoteada por la desesperanza de que la vida es un lugar obscuro, pequeño y deforme, donde las almas crean callos al rozarse unas con otras por sobrevivir.

¿Te sobreviviré? ¿O caeré en mi propio olvido cuando intente recordar quien era y no consiga hallar una parte de mí con vida entre tanto desorden, entre tanto vestigio?

Otra vez hoy, no tengo respuestas, pero tampoco discordia, todo mi ser concuerda en una misma melodía triste, tan densa como la muerte tan dura como la vida.

Y me apago con los días como se apaga una flor, como se marchita una vela, como se duerme una estrella palpitando azul en el infinito del cielo cuando nadie la ve.
Y me duermo, no como duerme un niño, pero si como duermen las cosas que ya no se mueven, como duerme el deseo de un moribundo, como duermen las piedras, como duerme la justicia. Como duerme el amor.